El rey de lo lento y los juegos perversos

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Estimado lector: Esta historia no tiene un final feliz. 

Cuando tenía 16 años, leí un libro titulado, “Cierto olor a podrido”, y recuerdo que el libro comenzaba con esa misma advertencia… Confieso que tuve ganas de inmediatamente de pasar a la última página para enterarme cuál era ese triste final. No obstante, no lo hice. Tomé el riesgo. Tomé el riesgo de leer el libro. Después de todo, sabiendo o no sabiendo aquel final, quería leer todo el libro. Lo bueno es que ya estaba advertido. Nada como ir por la vida advertido, y la verdad, disfruté mucho el libro. Fue una época bonita en mi vida. De todos modos, a partir de ahí, siempre he pensado en que, si se advierte esto al principio, ¿cuántos se sentirán desmotivados aún sin empezar a leer? ¿Cuántos querrán saltar a la última página? ¿Cuántos asumirán el riesgo y aún sabiendo, irán de principio a fin? 

En estas historias, recordamos la vida y obra de personas; nos centramos en aquellas cosas que considerando importantes, ocurren durante su vida, sin que el final de esta, sea necesariamente feliz. La importancia sobre la vida y obra de un hombre, está condicionada al instante justo del final de su propia existencia? 

Ciertamente no. Es la obra misma a la cual nos referiremos, y en ese orden de ideas, debemos comenzar por algo elemental: ¿Quién era el hombre? 

James Calvin Wilsey, nacido en Indiana el 12 de Julio de 1957. 

Es posible que este nombre no nos diga nada, pero de momento eso no es importante. 

Lo que sí lo es, es que creció rodeado de música y comenzando los años 70, comenzó a interesarse interpretando la guitarra. A finales de esta década tan colorida, estalla la bomba del Punk, y la onda explosiva alcanza a Wilsey radicado en la ciudad de San Francisco ya siendo adolescente, y se cruza con los miembros de una naciente banda, The Avengers, en donde comienza su carrera de músico con tan sólo 19 años, y el 14 de enero de 1978, la banda abre el show para los Sex Pistols ante una audiencia de más de cinco mil personas en Winterland, San Francisco. Era sin duda, alguien condenado al ser exitoso.

James Calvin Wilsey cuando adquirió la guitarra, Fender Stratocaster de 1966 que lo acompañaría los primeros años con Chris Isaak y que luego, retiraría posteriormente, en 1987. Fuente: Facebook.

Muy poco tiempo después esta banda ya era historia, y para ese momento, un joven cantante, de nombre, Chris Isaak, que había crecido también, en el epicentro de la comunidad Hippie de Estados Unidos, en San Francisco, tenía su trío de Rockabilly,Silvertone

Tan pronto conoció a Wilsey, supo que el cargo de guitarrista líder ya estaba cubierto, y así podría dedicarse a la guitarra rítmica y a cantar. No había mucho tiempo que perder.

El primer trabajo juntos, titulado “Silvertone”, publicado el 10 de enero de 1985, el cual se grabó con músicos de sesión que acompañaron al dúo, produjo 14 mil copias: Un resultado discreto, pero era al fin y al cabo, el primer trabajo juntos; todo podría salir mejor la siguiente vez. 

El segundo trabajo, “Chris Isaak” mejoró las cosas, y tenía la gran ventaja que su lanzamiento en diciembre de 1986, por la misma casa, Warner Records, era muy próximo al primero; se iba conformando una audiencia, y el album había logrado colarse en las listas Billboard 200 y paralelo a esto, Wilsey iba perfeccionando su sonido de guitarra tan particular, un sonido espaciado, con una ejecución lenta, y un tono muy profundo, que luego sería la clave, en épocas en que los guitarristas querían emular a Eddie Van Halen….

Isaak y Wilsey: Eran un gran equipo. Fuente: Facebook.

El tercer album, que tomó más tiempo, se creía, iba por el mismo camino de los anteriores; después de todo, el estilo musical de Isaak y aquel Rockabilly, que evocaba los años 50, distaba mucho del Pop y el Techno, que a lo largo de la década de los años 80 reinaba en el panorama musical. 

De todos modos, para este nuevo album, se había pensado en incluir un tema que se venía gestando y preparando desde mucho tiempo atrás: “Wicked Games”, que traducido al Español, sería algo así como, “Juegos perversos”, el cual Isaak  había estado interpretando en presentaciones desde algún tiempo atrás, pero a la hora de grabarse, como posible candidato para ser incluido en el futuro album, las cosas no encajaban bien.

Llegando a 1988 Isaak decide hacer algo con esta canción, con el objetivo de incluirla en “Heart Shaped World”, album que sería lanzado posteriormente, en Junio de 1989. 

Los Silvertone, con Isaak, se reúnen en Fantasy Studios en California. La idea era darle forma a la canción, grabando la versión definitiva. De acuerdo al ingeniero de sonido, que trabajó con Isaak en la grabación del tema, Mark Needham, recuerda que utilizaron en el estudio técnicas de grabación muy avanzadas, que incluían samplers, loops y en general un tratamiento del sonido muy pulido y meticuloso, que se refleja en la producción y arreglos, haciendo también uso, con respecto a la batería y la guitarra, de tomas que habían sido grabadas con anterioridad y que poco a poco, fueron revistiendo el tema.

Wicked Games fue relanzada en Heart Shaped World de 1991. Fuente: Discogs.

El sonido “Nitro-Twang

Calvin Wilsey para finales de los 80, era un guitarrista de primera clase; había desarrollado un sonido estilizado, bien construido y evocador, influenciado por guitarristas como Scotty Moore, Hank Marvin, (de quienes hablaremos también en otros programas), James Burton y Duane Eddy. Su estilo, paseaba sin ninguna dificultad, entre el surf y el rockabilly y sus guitarras Fender Stratocaster, tenían el timbre perfecto para reproducir esos tonos tan característicos.

Durante varios años de trabajo junto a Isaak, Calvin Wilsey, había utilizado un par de guitarras Fender Stratocaster clásicas: La primera de color negro, fabricada en 1966, había sido comprada en Missouri por la irrisoria cifra de $200 dólares. (Hoy día esta guitarra, puede llegar a tener un valor de 5 cifras en dólares americanos)

Luego de publicar el primer album, “Silvertone” y salir de gira, Wilsey adquirió otra Stratocaster con acabado “Sunburst” fabricada en los años 50, (hoy día aún más cara que la anterior) en Fullerton, lugar donde originalmente se estableció la fábrica de Fender, desde los años 40 aún bajo el mando de su creador, Leo Fender

Calvin Wilsey, había pensado que ambas guitarras no se complementaban bien, y en especial, sentía que el sonido de la “Sunburst” era particularmente “oscuro”, de modo que en 1987, un poco antes de la grabación de “Shape Heart World”, y del éxito, “Wicked games” decidió retirar las guitarras, e intentar, hablando con sus amigos de Fender, dando la oportunidad a un par de nuevas reediciones (hoy día Fender, en sus catálogos, ofrece reediciones de ciertas series de guitarras reconocibles por su año de fabricación, incluyendo componentes similares a los usados durante el periodo de fabricación de las originales. Esto significa que los compradores pueden, por un menor precio, acceder a guitarras que emulan ciertos años y técnicas de fabricación). Esto mismo recibió Wilsey, cuando tomó posesión de dos Stratocaster blancas, reedición de 1962, que posteriormente serían el sonido de “Wicked Games”

Calvin Wilsey en 1987 junto a sus guitarras originales: Las reediciones de 1962 de los dos de los extremos (color crema), son las que probablemente se usaron en la grabación original de Wicked Games. En el medio, se encuentran las clasicas de 1966 (negra) y 1959 (sunburst). Fuente: Facebook.

“King of slow” (Rey de lo lento)

En efecto, la clave del sonido de la canción, consistió en el tono de la guitarra, cortesía del propio Calvin Wilsey, quien puso juntas, dos notas sostenidas, como punto de partida de un inolvidable riff de guitarra al cual hacía referencia el bajista, Rowland Salley, del siguiente modo: “…cualquiera que escuche las primeras notas de ‘Wicked Game’ se detendrá automáticamente para escuchar el resto de la canción, porque la introducción de la guitarra de apertura es tan buena..” y definitivamente, este fue el gancho, cuando en 1990, el director musical de la estación de radio, Power 99 de Atlanta, Lee Chesnut, vió la película de David Lynch, “Wild at Heart” y descubrió la versión instrumental de “Wicked Games”. Inmediatamente, salió en busca del album de la banda sonora de la película, y encontró que se había incluido la versión con la interpretación de Isaak, decidiendo añadirla al playlist de la emisora: Era el empujón que necesitaba “Wicked Games”  para convertirse en una bola de nieve y rodar fuera de control. El resto, es historia…

James Calvin Wilsey: “El rey de lo lento”

Alguna vez, Keith Richards, le dijo a Richie Blackwood que, con respecto a la guitarra, mantuviera las cosas simples, y con la perspicaz combinación de unos pocos acordes, empujara al público; “Smoke on the water” de Deep Purple, fue la respuesta de Blackwood. 

Es muy posible que Calvin Wilsey, hubiese imaginado lo mismo, cuando daba vida al sonido de guitarra de “Wicked Game”: La clave del sonido se atiene a la teoría de menos es más, y con una atmósfera reverberada, que dibuja perfectamente el ambiente, la canción constituye, la visión de Isaak, dentro de un universo sónico, creado por Wilsey. 

En el círculo de los músicos, Wisley se alzó como, “King of slow”  el (Rey de lo lento); un guitarrista con la capacidad de con tan solo unos pocos acordes, edificar atmósferas evocadoras que se terminaban de construir en la imaginación de cada oyente. 

Útimo trabajo solista de Wilsey: El Dorado, un album muy recomendado; es el perfecto guiño a todos sus guitarristas favoritos, constituye el gran epílogo de su carrera. Fuente: Discogs.

Y… cuando demasiado significa, demasiado tarde

El éxito no se hizo esperar, y Wicked Games convirtió a Isaak en una superestrella. Lamentablemente, la relación de Isakk y Wilsey, para cuando Wicked Games se había convertido en una canción de culto, había llegado al límite. De acuerdo a Erik Jacobsen, quien había fungido como manager y productor de los Silvertone, Wilsey atravesaba por serios problemas en su relación sentimental además de no soportarse a Isaak. Aparentemente, ya la cosa no iba bien, ni siquiera en los ensayos, sumado al creciente abuso de drogas que de momento, consumían gran parte del tiempo para Wilsey. Tras la grabación del siguiente album, “San Francisco Days”, constituyendo el cuarto y último, Isaak y Wilsey tomarían rumbos diferentes, para este momento corría el año de 1993.

Entre 2007 y 2008, Isaak y Welsey se vieron por última vez, aunque el reencuentro no fue más que algo anecdótico. En 2013 Wisley anunció que no volvería a presentarse en vivo y un luego se supo que padecía una grave enfermedad en el hígado. Se realizó un transplante en 2014, pero el uso de drogas, sumado a una salud más bien precaria los acompañaron los últimos años de su vida, hasta la tarde del 24 de diciembre de 2018, cuando tras una hospitalización, el rey de lo lento, fallece en compañía de su familia.  

Julián Franco Ocampo

24 de junio de 2021


El tributo a Wicked Games de Julián Franco Ocampo para Leyendas del Pop.

En el cover de Wicked Games, como tributo a la vida y obra de James Calvin Wilsey, el principal obetivo era acercarse de algún modo al sonido típico del guitarrista, el cual estaba fundamentado básicamente en un amplificador Fender y una guitarra Fender Stratocaster.

Esta guitarra Fender Stratocaster HWO, adquirida por Julián Franco en 2011, se utilizó para grabar el tributo a James Calvin Wilsey del tema, Wicked Game. Con la combinación entre, diapasón en madera de palo de rosa, pala grande (época CBS), trastes Jumbo y cuerdas Ernie Ball 0.10, afinación en Mi Standard, y la particularidad de estar pintada en negro mate, con acabado en nitrocelulosa, tal cual Fender lo hacía en los años 50, desprende tonos al más puro estilo SRV, Eric Clapton o Jeff Beck.
La guitarra Fender Stratocaster HWO de 2010, suena a través de un delay Echo Park, conectado en serie, a un amplificador Fender Princeton Reverb RI de 1965, del cual se extrae el auténtico sonido del trémolo y la reverberación. Todo el sonido es capturado por un micrófono condensador AKG, para luego ser enviado a una interfaz de sonido, M-Audio, grabando a una tasa de 24 Bits, sobre un disco duro G-Drive, conectado por puerto Thunderbolt, a una estación Macintosh que corre Protools.

Tributo a James Calvin Welsey por Julián Franco Ocampo en la guitarra

Julian Franco Ocampo 1: Grabación Wicked Games
Julián Franco Ocampo 2: Grabación Wicked Games
Julián Franco Ocampo 3: Grabación Wicked Games
Julián Franco Ocampo 4: Grabación Wicked Games

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